Cargando...
21-07-20 Prensa

Tumor en el corazón

Cómo es la afección por la que fue operado Nery Pumpido

Por el Dr Hernán Provera  (M.N. 112.732), médico cardiólogo jefe de prevención cardiovascular y coordinador programa cesación tabáquica en INEBA y miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). 


Es poco común y se puede clasificar en primario, si se originan en el corazón, o secundario, si es un tumor por metástasis que proviene de otro órgano.

 

Nery Pumpido, actual entrenador y excampeón del mundo con la Selección argentina y River en 1986, fue operado de un tumor en el corazón, en Santa Fe.


Es un diagnóstico extremadamente raro. Los tumores cardíacos se pueden clasificar en primarios, si se originan en el corazón, o secundarios, si son tumores por metástasis que provienen de otros órganos.


Los tumores cardíacos primarios se clasifican en benignos y malignos (cancerosos). La mayoría de ellos, alrededor del 75 por ciento, son benignos, lo que significa que no son cancerosos.


Dentro de los tumores benignos, el más común es el “mixoma”. Representa más de la mitad de los tumores cardíacos y es más frecuente en mujeres. Por lo general, se obtiene la curación mediante la extirpación quirúrgica. Aunque es necesario el seguimiento médico periódico por el riesgo de recidiva, es decir, que se repita.


El mixoma debe ser extraído por completo y de manera inmediata una vez encontrado, ya que puede provocar una obstrucción de las válvulas. Al ser un tumor benigno, el pronóstico de vida después de la cirugía es excelente, si fue detectado a tiempo. Sin embargo, es importante mantener un seguimiento cada seis meses, ya que puede reincidir y muchas veces con síntomas de un tumor maligno.


El cáncer de corazón es muy poco frecuente. Por ejemplo, en un estudio en el que fueron analizadas más de 12.000 autopsias, sólo se encontraron siete casos de tumor cardíaco primario. A pesar de ser infrecuentes, la mayor parte de los que se detectan provienen de otras partes del cuerpo, como por ejemplo del pulmón.


Una explicación posible es que las células malignas se caracterizan por su enorme capacidad para replicarse (dividirse), mientras que las células miocárdicas del corazón apenas tiene esa capacidad.


Fuente: TN

Compartir:

Ineba

INEBA 2020 - Todos los derechos reservados