Cargando...
10-06-22 Prensa

Para el tratamiento de las várices

El invierno es el mejor momento del año

Las várices son venas enfermas que se pueden observar dilatadas y con trayectos  retorcidos bajo la superficie de la piel.  Si bien son conocidas por afectar a las mujeres, también pueden padecerlas los hombres.


Se dan por la presencia de válvulas débiles o lesionadas en las venas. Después de que las arterias y los capilares llevan sangre rica en oxígeno a todo el cuerpo, las venas devuelven la sangre al corazón, debiendo vencer la fuerza de gravedad para poder lograrlo. Para ello cuentan en su interior con válvulas que hacen de compuertas que se van cerrando a medida que la sangre asciende hacia el corazón, evitando que la sangre refluya. Cuando estas válvulas funcionan mal, la sangre puede devolverse y acumularse en las venas, produciendo las várices y generando complicaciones.


Hay diferentes grupos de personas que suelen ser más permeables a tener estas complicaciones: aquellas con antecedentes familiares y las personas de edad avanzada, producto del deterioro normal de la edad que puede hacer que las válvulas de las venas se debiliten y no funcionen bien. Lo mismo sucede con las personas que tienen sobrepeso u obesidad, ya que su cuerpo ejerce mayor presión sobre las venas, lo que puede originar várices.


Por último, se puede mencionar que son más frecuentes en las mujeres debido a los cambios hormonales que suceden en la pubertad, en el embarazo – además de que el feto en crecimiento ejerce presión sobre las venas de las piernas de la madre - y en la menopausia (o con el uso de píldoras anticonceptivas).


Existen diversos grados de insuficiencia venosa crónica, los cuales pueden causar desde trastornos estéticos, pasando por dolor, calambres, edemas, dermatitis y eczemas hasta complicaciones severas como la úlcera o la trombosis. Es por esto que, ante la detección de várices, es preferible consultar al especialista para ver qué grado de insuficiencia venosa  se tiene y así poder encarar un diagnóstico y un tratamiento oportunos, además de evitar mayores complicaciones.


Se diagnostican realizando una correcta historia clínica y examen físico. También pueden utilizarse métodos complementarios como el eco doppler color venoso u otros estudios de mayor complejidad. Lo más importante para su tratamiento, además de los procedimientos médicos, es la generación de cambios en el estilo de vida del paciente para aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar el aspecto físico.  


Fuente INEBA

Compartir:
Consultar por WhatsApp

Ineba

INEBA 2022 - Todos los derechos reservados