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04-07-19 Prensa

La yerba mate podría ayudar a tratar el Parkinson

Avances

Un equipo de investigadoras de la Universidad Nacional de Entre Ríos trata de determinar si el consumo frecuente de yerba ejerce una influencia benéfica sobre la enfermedad de Parkinson.


En la Facultad de Bromatología de la UNER, con sede en Gualeguaychú,se desarrolla el proyecto de investigación denominado “Efectos del consumo de yerba mate en un modelo animal de la enfermedad de Parkinson”, dirigido por la doctora Irene Taravini, con financiamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM, Posadas, Misiones).

Este proyecto se lleva adelante en el Laboratorio de Neurobiología Experimental -donde trabajan además la bioingeniera Cecilia Cura y la licenciada en Nutrición, Teresita Tribbia- que tiene como objetivo estudiar si el consumo de yerba mate posee propiedades que intervienen en los mecanismos patofisiológicos básicos que subyacen en la enfermedad de Parkinson, proporcionando un efecto benéfico sobre la sobrevida de las neuronas del sistema dopaminérgico que degeneran en dicha enfermedad.

Para ello, utilizaron como herramienta experimental, un modelo de la enfermedad de Parkinson en roedores que presentan una lesión unilateral moderada de la vía dopaminérgica nigroestriatal de desarrollo progresivo.

Taravini, directora del proyecto, explicó que “el objetivo fue demostrar si el consumo de mate tiene un efecto neuroprotector o protege las neuronas frente a la agresión que hace que se mueran”. Y confirmó que “además de probar qué sucede y cuál es el efecto del consumo de mate, hemos visto que el consumo de yerba mate en estos animales ejerce una moderada neuroprotección.


A su vez, hicimos análisis de la conducta y determinaciones de las concentraciones plasmáticas de los compuestos bioactivos mayoritarios de la yerba mate y estamos en proceso de armar la publicación”.

Antecedentes


El proyecto surge en 2015, cuando la doctora Emilia Gatto junto a su equipo, realizaron un estudio epidemiológico en individuos sanos y pacientes con enfermedad de Parkinson y demostró que existe una asociación inversa entre el consumo de yerba mate y el riesgo desarrollar la enfermedad de Parkinson.

En este sentido, Taravini explicó “esto se traduce en que estadísticamente en ese grupo de personas que el equipo de Gatto estudió, las personas que consumían mate tenían menos posibilidades de desarrollar la enfermedad”. Y agregó “incluso, este estudio, lo que muestra es que hay una relación dependiente de la dosis, es decir, que a mayor consumo de mate bombilla, menos riesgo. No quiere decir que uno se va a curar de la enfermedad, o que no la vas a desarrollar, quiere decir que el riesgo estadístico que uno tiene de desarrollarla es menor”.

A partir de este estudio, Gatto, que desarrolla sus actividades en el Instituto de Neurociencias de Buenos Aires (INEBA), se contacta con Taravini con el objetivo de visualizar cuáles son los mecanismos neuronales que están implicados en este tipo de protección que ejerce la yerba mate en las personas.

“Lo que hicimos fue realizar un diseño experimental para hacer esas pruebas en animales de laboratorio, particularmente en ratones, que es la especie en la que nosotros trabajamos. La idea es muy sencilla, los animales toman mate. ¿Cómo lo hacen? Se prepara una infusión de mate y se les da en el biberón en la caja contenedora. Después se les induce la lesión con una neurotoxina específica que les provoca la degeneración de las neuronas dopaminérgicas, similar a las que perdemos los humanos cuando desarrollamos la enfermedad de Parkinson (enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente el control motor)”, describió Taravini.

“Lo que nosotros estamos probando es que los animales que toman mate tienen menor pérdida de neuronas en relación con los animales que toman agua. Es decir, el objetivo es demostrar si el consumo de mate tiene un efecto neuroprotector o protege las neuronas frente a la agresión que hace que se mueran”.

“Es probar si realmente los animales que toman mate no pierden las células, no desarrollan la enfermedad, esta última entre comillas porque es difícil hablar de un ratón parkinsoniano porque el Parkinson es una enfermedad exclusiva de los seres humanos”, aclaró.


Fuente: AGENCIA HOY

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