Cargando...
03-06-20 #mequedoencasa

Manejo de emociones ansiedad, estrés y depresión

Como desarrollar recursos que nos permitan afrontar y adaptarnos a este nuevo escenario

Manejo de emociones ansiedad, estrés y depresión


Estimada comunidad Mental Fit, el aislamiento social preventivo y obligatorio y la instertidumbre por COVID-19 afecta nuestro estado emocional ya que es una situación novedosa e incierta y debemos desarrollar recursos que nos permitan afrontar y adaptarnos a este nuevo escenario. El Programa Mental Fit realiza desde el año 2018 un ciclo de charlas abiertas a la comunidad en donde especialistas de diferentes temas nos presentan estrategias para vivir mejor. En esta oportunidad les compartimos información elaborada por la Lic.Verónica Villar, psicóloga, para el ciclo de Charlas Saludhable coordinado por la Dra. María Florencia Tartaglini sobre emociones, especialmente depresión y ansiedad.


¿Qué son las Emociones?


La emoción es un estado afectivo, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios  orgánicos  (fisiológicos  y  endocrinos)  de  origen innato e influidos por la experiencia. Las emociones cumplen una función adaptativa de nuestro organismo al mundo que nos rodea. Nos brindan información acerca de lo que nos pasa, de cómo estamos, cómo nos sentimos. Diferenciamos cinco emociones básicas: alegría, tristeza, miedo, enojo, y desagrado. En las emociones es importante diferenciar entre la intensidad, que es el grado de fuerza con que se manifiesta la emoción: leve, moderada o grave; y la frecuencia, cantidad de veces que sucede.


Miedo o Ansiedad 


El miedo es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.La ansiedad es un estado de malestar psicofísico caracterizado por inquietud, inseguridad o temor ante lo que se vivencia como amenaza inminente. Se diferencia Ansiedad Normal de Ansiedad Patológica, según el nivel de intensidad y frecuencia de la misma. 


Tristeza o Depresión 


La tristeza es un sentimiento de dolor anímico producido por un suceso desfavorable que suele manifestarse con un estado de ánimo pesimista, de insatisfacción y tendencia al llanto. Es una respuesta normal y sana a cualquier infortunio (Bowlby, 1983).


La depresión es un trastorno del estado de ánimo, que se define por los siguientes síntomas: 


• Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría  de las veces. 


• Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño. 


• Cambio importante en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso. 


• Cansancio y falta de energía.


• Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.


• Dificultad para concentrarse.


• Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.


• Sentimientos de desesperanza y abandono. 


• Pensamientos repetitivos de muerte.


• Pérdida de placer en actividades que suelen hacerlo feliz. 


¿Cómo lograr un mejor manejo de las emociones que surgen por la situación de Covid-19? 


A continución les presentamos algunas estrategias que podemos implementar para reconocer y manejar nuestras emciones:


1- Realizar un autoregistro emocional para poder comprender lo que nos pasa. Y preguntarme :¿Cómo me siento?, ¿Qué situación dispara ese sentimiento?


2- Pensar si la situación que me provoca sentimientos  negativos  es  externa  o  interna  a  mi persona? 


3- Detectar pensamientos anticipatorios y/o negativos  (disparadores).  ¿Qué  pienso?  Algo  me preocupa... es la posibilidad de reflexionar sobre que hice o podría hacer para interrumpir ese círculo vicioso de pensamiento. 


4-  Definir  y  evaluar  objetivos:  ¿Qué  depende  de mí? ¿Qué depende de otros? Qué circunstancias son propias de la situación actual y no pueden se anticipadas  ni  definidas?  Responder  estas preguntas permite delimitar el campo de lo que está a mi alcance y lo que lo excede. 


5- Darle lugar en mi pensamiento a las afirmaciones positivas. Poder repasar mentalmente los momentos gratificantes de la situación actual y la diferencia que marca mi participación en esta situación. 


6- Buscar métodos de distracción de acuerdo a intereses personales. Poder desarrollar actividades que me diviertan, me alegren, que sean “un respiro”  que  renueven  mi  energía;  me  permite preservar mi bienestar y mejorar mi la calidad de vida en el contexto en el que nos encontramos.


7- Buscar formas de relajación. La práctica del yoga o la meditación (entre otros), permite aquietar nuestra mente, relajarnos y así poder crear otras sensaciones, que incidirán en nuestros pensamientos y que a su vez determinarán conductas más favorables.


8- Realizar actividad física. La práctica sistemática de actividad física, también incide sobre el funcionamiento centrífugo de pensamientos que disparan la Ansiedad y la Depresión. La actividad física nos obliga a conectarnos con nuestro cuerpo, sentimos el ritmo cardíaco, nuestra respiración se acelera, etc. Poner nuestra atención en función de ese registro, otorga pausas a esos pensamientos, y podemos generar otros en los que se incluya el registro del cuerpo. Por lo tanto ya no pensaremos en las tareas que nuestro cuerpo debe hacer, sino en lo que ese cuerpo siente y puede. 


9- Conectarnos por medios digitales con amigos y familia. Si algunas de las actividades que recomendamos en los puntos anteriores pueden ser desarrolladas con otros podemos obtener un doble beneficio. Además del placer que genera la práctica de una actividad que nos gusta, el tener un grupo de pertenencia nos permite contar con el apoyo de sus miembros.


Esperamos estas sugerencias les resulten útiles y las puedan poner en práctica.


Saludos afectuosos


Dra. Carolina Feldberg (PhD)

Psicóloga CONICET/Ineba 

Compartir:

Ineba

INEBA 2020 - Todos los derechos reservados