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14-12-18 Prensa

Un ACV mata 2 millones de neuronas por minuto

Los ataques cerebrovasculares son la segunda causa de muerte en Argentina

Los ataques cerebrovasculares son la segunda causa de muerte en Argentina y la primera causa de discapacidad permanente en adultos. En su Día Mundial, expertos afirman que el 90% de los casos se asocia a factores de riesgo controlables y tratables.


Los manuales de medicina definen al Ataque o Accidente Cerebrovascular (ACV), también llamado Enfermedad Vascular Cerebral (EVC), como una enfermedad cardiovascular que afecta los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Ocurre cuando estos vasos, que conducen oxígeno al cerebro, se rompen o se obstruyen por una embolia sanguínea o una trombosis. Como consecuencia, parte del cerebro no recibe flujo.


Las células cerebrales afectadas no pueden funcionar por la falta de oxígeno y mueren. Lo mismo sucede con la parte del cuerpo que ellas controlan.


"Una cosa es segura: nada es igual en la vida de un paciente después de que lo experimenta. Actividades cotidianas como comer, hablar y caminar pueden convertirse en verdaderos desafíos, y aunque la ciencia hizo importantes avances en materia de neurorehabilitación para el tratamiento de quienes padecieron un ACV, la detección a tiempo y la pronta atención médica siguen siendo una de las claves para reducir considerablemente las posibilidades de muerte y discapacidad", explicó a Infobae el doctor Máximo Zimerman, jefe de la Clínica de ACV y de la Clínica de Neurorehabilitación de INECO.


Los ataques cerebrovasculares son la segunda causa de muerte en Argentina y la primera causa de discapacidad permanente en adultos. Tiene una incidencia cercana a 126.000 casos al año en el país, lo que significa que ocurre un ACV cada 4 minutos. El dato oficial que se desprende de la cartera de Salud nacional es que en la Argentina mueren 18 mil personas por año a causa de un ACV.


Los ataques cerebrovasculares, en las últimas décadas, tuvieron un avance muy notorio. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), 15 millones de personas sufren un ACV por año. De esos, 5 millones mueren y otros 5 millones quedan con una discapacidad permanente. Se calcula que el 25% de los ACV mundiales se producen en menores de 65 años y que los casos de pacientes jóvenes que los sufren se encuentran en incremento.


"El cerebro tiene aproximadamente 120 millones de neuronas y en situación de ACV se pierden casi 2 millones de neuronas por minuto. Esa persona, por hora no atendida, envejece casi 10 años", explicó el doctor Adolfo Savia, Jefe del Servicio de Urgencias del Sanatorio Anchorena.


"Por eso es muy importante que el paciente reconozca los principales síntomas del ACV, ya que el tiempo es determinante para que reciba atención médica oportuna. Entre más rápido solicite atención médica, mejor responderá a los tratamientos y aumentará las posibilidades de reincorporarse a su vida normal. Se trata de una patología ´tiempo-dependiente´, donde no es cuestión de aplicar más o nuevos medicamentos sino de aplicar rápidamente los procedimientos médicos necesarios para evitar la pérdida neuronal", agregó el médico emergentólogo.


Así, "la clave radica en reducir el tiempo de diagnóstico del paciente para decidir el mejor curso de acción y consecuentemente, mejorar la tasa de sobrevida y las probabilidades de recuperación", concluyó Savia, que recordó que "en el 70% de los casos el paciente se salva de la muerte, pero sus secuelas suelen ser severas".


Existen dos tipos de ACV


El doctor Julio Fernández, neurocirujano del Hospital Padilla de Tucumán, explicó cuáles son los dos tipos de ACV que existen.


– Ataque cerebrovascular isquémico: es la causa más frecuente y se produce cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre, produciendo un infarto cerebral.


– Ataque cerebrovascular hemorrágico: se produce cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se debilita y se rompe. Esto provoca una hemorragia en el cerebro que daña a las células del mismo, matándolas. Es menos frecuente, pero más letal.


"En general el isquémico se da en entre el 80 y el 85% de los casos, siendo el hemorrágico el de menor incidencia con un 15 a 20% de ocurrencia. La mortalidad en un Ataque Cerebro Vascular supera el 14% a los 30 días isquémicos, un paciente que tuvo la patología tiene un 26% de repetir el cuadro en los primeros 5 años y el 39% en los 10, si no modifica su estilo de vida", precisó Fernández.



Un HaBraSo a tiempo


Según explica claramente el doctor Zimerman, de Ineco, existen tres signos principales del ACV que pueden detectarse en el cuerpo a simple vista, que pueden resumirse en un "HaBraSo" y que implica prestar atención al habla, a los brazos y a la sonrisa.


"Si el paciente habla con dificultad, pronuncia frases incompletas o le cuesta articular su discurso, podría tratarse de un síntoma de ACV. También, si la persona levanta ambos brazos hacia adelante y uno de ellos cae; o bien, si sonríe de forma asimétrica –es decir, si las dos mitades de su sonrisa se perciben 'desparejas'- existe la posibilidad de que el paciente corra riesgos de padecer un ACV", precisó Zimerman.


Y agregó: "Entre las secuelas más comunes del ACV se encuentran las que comprometen distintos dominios neurológicos afectando la motricidad, la sensibilidad, el habla, el lenguaje, la deglución, la vista, las funciones cognitivas y el ánimo, entre otras. Por otra parte, 18% de los casos vuelve a padecer un nuevo ACV después del primer año. Es por ello que los objetivos fundamentales en el tratamiento de estos pacientes radican en prevención de futuros episodios vasculares y conseguir la recuperación de los síntomas presentes".


La doctora María Valeria El Haj, Directora Médica de Vittal, describió cuáles son los signos de alerta que debemos tener en cuenta para llamar inmediatamente a un servicio médico de emergencia:


-Entumecimiento o debilidad repentinos en el rostro, brazos o piernas (especialmente de un lado del cuerpo).

-Confusión repentina

-Problemas para hablar o comprender

-Problemas súbitos para ver con uno o ambos ojos

-Dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación de los movimientos

-Dolor de cabeza severo sin causa conocida


"Gracias al reconocimiento temprano de los síntomas y la pronta búsqueda de atención médica, se pueden reducir considerablemente las posibilidades de muerte y discapacidad, es decir, se puede disminuir al mínimo la lesión cerebral aguda y maximizar las oportunidades de recuperación del paciente", detalló El Haj.


Finalmente, la especialista describió las principales acciones que debemos hacer a la hora de auxiliar a alguien que sufrió un ACV:

-Acostar a la persona para que no se caiga, teniendo la precaución que sea sobre uno de sus lados.

-Llamar rápidamente al servicio de emergencias, ya que es una Emergencia Neurológica.

-No administrar ninguna medicación.

-Recordar la hora de inicio de los síntomas.

-Ataque cerebrovascular, no accidente



FUENTE: Infobae

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